Datos técnicos
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Año:
2010
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Estreno:
20/08/2010
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Duración:
100 minutos
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Director:
Phillip Noyce
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Actores:
Angelina Jolie, Liev Schreiber, Chiwetel Ejiofor, Marion McCorry
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Género:
Acción, Thriller
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Guión:
Kurt Wimmer, Brian Helgeland (Historia: Kurt Wimmer)
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Música:
James Newton Howard
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Fotografía:
Robert Elswit
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Web:
Sinopsis
Angelina Jolie (Wanted, El intercambio) protagoniza junto a Liev Schreiber (Resistencia, X-Men Orígenes: Lobezno), entre otros, un “nuevo” thriller de espionaje y acción, dirigido en esta ocasión por Phillip Noyce (El coleccionista de huesos, El americano impasible). La típica trama tejida entorno a excepcionales agentes especiales, peligrosas traiciones y oscuras agencias gubernamentales, a la que sólo cabe añadir una curiosidad: el papel protagonista estaba pensado para Tom Cruise, pero éste rechazó el asunto. Los productores decidieron entonces cambiar el sexo al protagonista, recayendo finalmente el papel en Jolie.
Como oficial de la CIA, Evelyn Salt hizo un juramento de deber y honor a su país. Pero ahora su lealtad será puesta a prueba cuando un desertor le acuse de contraespionaje. Salt se verá forzada a darse a la fuga y obligada a utilizar todas sus habilidades y sus muchos años de experiencia como espía encubierta para evitar que le capturen y le condenen por alta traición. A pesar de todo, los esfuerzos de Salt por demostrar su inocencia sólo servirán para levantar aún más las sospechas sobre ella y sobre su huída. Mientras continúa la caza para descubrir la verdad que se oculta tras su identidad, una pregunta sigue latente: ¿Quién es Salt?
Enrique Matesanz
Salt
Toni Camps
Salt es una de esas películas de acción con olor añejo. De hecho, debería haberse estrenado en otoño en lugar de en verano. A pesar de que Phillip Noyce no Greengrass, las persecuciones son de verdad, los saltos son de verdad, los disparos no, pero por lo menos no están generados por ordenador, y hay especialistas y algo de salsa de tomate. Igual que en las películas de acción de los años setenta (y en la trilogía de Bourne), el ritmo es frenético desde el primer momento, y uno no tiene tiempo de aburrirse ni un segundo. Hay una historia de espías que recoge el testigo de la guerra fría con armamento nuclear de fondo,
algunos diálogos en ruso, pero la mayoría en perfecto castellano (o inglés) con acento sanpeterburgués, y una historia de amor. Hasta aquí, perfecto.
El problema (si es que lo es) es que, en su primera incursión en la pantalla (habrá más de una), Evelyn Salt se presenta como un personaje de una inteligencia que va más allá de la del espectador. Actúa siempre según planes trazados para los próximos dos meses, y los borda sin dejarse ni un sólo detalle. Y, si improvisa, los que contemplan sus aventuras nunca alcanzarán a conocer su próximo movimiento. Porque no les contará los motivos, ni la meta. Así que la sala no sabe si sentirse cerca o lejos del personaje, si amarlo u odiarlo. Puede que sea porque lo escribieron para Tom Cruise y dijo que no. O porque el guión tiene pérdidas que sufre en silencio para que nadie revele los secretos antes de lo necesario. Pero esa complicación es la que hace que la película genere algo más que un está bien o está mal. Porque la película está bien, pero el personaje no termina de cuadrar. Aunque, claro, estamos hablando de Angelina Jolie. ¿Y acaso importa lo que haga Angelina Jolie? Uno va a ver sus películas y ya está. Sean magníficas como el Corazón Invencible de Winterbottom o El Intercambio de Eastwood, o insostenibles como Wanted o las dos partes de Tomb Raider. Angelina es Angelina. Y eso, bien vale una entrada de cine.








