Datos técnicos
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Año:
2010
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Estreno:
27/08/2010
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Duración:
131 minutos
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Director:
Harald Zwart
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Actores:
Jaden Smith, Jackie Chan, Taraji P. Henson
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Género:
Drama, Acción
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Guión:
Michael Soccio
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Música:
Atli Örvarsson
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Fotografía:
Roger Pratt
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Web:
Sinopsis
El veterano del cine de acción y las artes marciales Jackie Chan (Hora punta, El mito) y el joven Jaden Smith (En busca de la felicidad) -de momento más conocido por ser hijo de la superestrella de Hollywood Will Smith- protagonizan este remake, sobre aquel famoso film de los años 80, con Ralph Macchio y Pat Morita, que arrasó en las taquillas de todo el mundo y dio origen a tres secuelas -la última de ellas, El nuevo Karate Kid (1994), protagonizada nada menos que por toda una Hilary Swank-.
Dirigida por Harald Zwart (Superagente Cody Banks, La Pantera Rosa 2), la cinta cuenta la historia de Dre Parker, un chaval de Detroit que, por el trabajo de su madre, tiene que mudarse a China. Al principio a Dre le cuesta hacer amigos, y para colmo se echa de enemigo al matón de la clase, Cheng. Solo en un país lejano y extraño, su único amigo y confidente será un encargado de mantenimiento, y en secreto un gran maestro de las Artes Marciales, el Sr. Han. De ahí nacerá una amistad que llevará a Dre a entrenar junto a su nuevo amigo, hasta desafiar a Cheng en un enfrentamiento final en un torneo de Kung Fu.
Enrique Matesanz
The Karate Kid
Javier Matesanz
Karate kid es, posiblemente, una película innecesaria y caprichosa. Innecesaria porque ya estaba hecha. Y caprichosa porque es el capricho de un padre pudiente, Will Smith, diseñado para el lucimiento de su hijo, Jaden Smith. No hay más excusa ni motivación. Pero lo cierto es que aburrida no es. Un poco larga, tal vez, pero muy entretenida. Y llamada a convertirse en un eufórico pasatiempo para nostálgicos y en un referente para las nuevas generaciones, que ni recuerdan el nombre ni les suena la cara de Ralph Macchio, pero que con este film experimentaran idénticas sensaciones a las vividas por nosotros, los cuarentones, hace ya más de 25 años (también ahora aplauden al final). Y
es que el film es un calco. Marcado por la multiculturalidad y el mestizaje propio de nuestros días, eso sí, pero pastado del original. Con los cambios mínimos necesarios, pero sin alterar una coma de los valores y las moralejas que albergaba el primer film. Y por ahí si que puede resultar un poco rancia esta nueva versión. Pero tampoco importa demasiado, pues todos sabemos exactamente a lo que vamos. Y si me apuran, la exhibición de Kung fu (porqué el kárate se limita al título) es superior a la del original. Al menos como espectáculo. Y eso es lo que la gente quiere ver. Ni más ni menos. El bueno apaleando al malo y se queda con la chica.








