Datos técnicos
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Año:
2009
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Estreno:
29/01/2010
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Duración:
134 minutos
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Director:
Clint Eastwood
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Actores:
Morgan Freeman, Matt Damon, Tony Kgoroge, Julian Lewis Jones, Adjoa Andoh, Patrick Mofokeng, Matt Stern, Leleti Khumalo
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Género:
Drama
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Guión:
Anthony Peckham
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Música:
Kyle Eastwood, Michael Stevens
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Fotografía:
Tom Stern
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Web:
Sinopsis
Casi ochenta años lleva Clint Eastwood en este mundo, y en el terreno cinematográfico una cincuentena de papeles protagonistas, una veintena de producciones, treinta cintas dirigidas, catorce bandas sonoras y un guión… y sigue la cuenta, ¡y que no pare nunca! Ahora, el genial cineasta nos trae esta adaptación del libro de John Carlin, The Human Factor: Nelson Mandela and the game that changed the world.
Una historia ambientada después de que el héroe activista contra el “apartheid” Nelson Mandela -cuya interpretación asume Morgan Freeman, otro gran veterano, a las órdenes de Eastwood por tercera vez- fuese por fin excarcelado tras 27 años de reclusión y se convirtiera en presidente de Sudáfrica. Poco después, en 1995, el país celebró el Campeonato del Mundo de Rugby, y el presidente reconoció la relevancia de que el país fuera elegido sede de un evento internacional, tras años excluidos de las competiciones debido al apartheid. Mandela impulsó y utilizó el acontecimiento, con la ayuda de la estrella de rugby Francois Pienaar -encarnado por el imparable Matt Damon (El ultimátum de Bourne, El soplón)- como vía para acabar con el odio y la desconfianza imperantes durante décadas entre la población sudafricana.
Enrique Matesanz
Invictus
Rafael Gallego
En 1995 deporte y política convergieron para alumbrar una bella historia de reconciliación. Durante unas semanas, el tiempo que duró la Copa del Mundo de rugby, los sudafricanos, negros y blancos, apartaron el odio recíproco que se profesan y festejaron la victoria de su selección. Un triunfo contra todo pronóstico, una unión (provisional) contra toda lógica. John Carlin narró el episodio en “Playing the Enemy: Nelson Mandela and the Game that Made a Nation”; Clint Eastwood lo cuenta en imágenes.
No estamos, por tanto, ante la biografía filmada del propio Mandela sino ante el relato de un breve período de su vida: sus inicios como presidente del país, su empeño en reconstruir los puentes dinamitados
durante décadas de apartheid, perdonando, rompiendo el retrovisor, gobernando con pasión y compasión; y su esfuerzo visionario a la hora de utilizar como nexo la principal distracción de los afrikáners: ese que dicen que es un juego de bestias practicado por caballeros.
“Invictus” es una correctísima película sobre Mandela y la historia reciente de Sudáfrica; una pieza más en un hipotético puzzle donde Bille August, con “Adiós Bafana”, o Steve Jacobs, adaptando “Desgracia” de Coetzee, también han colocado su pieza. Un retrato amable y optimista –quizá en exceso- de una nación aún hoy dividida, cuarteada por el rencor y los crímenes que nunca recibieron castigo.
Y mientras Eastwood maneja los hechos con el desparpajo de un viejo cronista y exprime la épica coqueteando con el sentimentalismo, Morgan Freeman pone la piel – no “hace de” Mandela, se convierte en Mandela - y apunta directo a los Oscars .
Entre director y protagonista, conjunción de genios que ya deleitamos en “Million dollar Baby”, se cuela un Matt Damon medianamente creíble, en el papel de capitán de la selección, y un puñado de secundarios eficaces a la hora de flanquear a los héroes hasta el éxtasis del partido definitivo – la gran final del mundial -, después de transitar por unos cuantos momentos para enmarcar, decenas de frases lapidarias y una buena muestra de imágenes efectistas.








