Javier Matesanz
Este joven mallorquín de 20 años, instalado profesionalmente en Madrid, se ha convertido en una de las caras más conocidas de la serie juvenil Física & Química, que ya ha cumplido la tercera temporada en Antena 3, y que gira en torno al ámbito de la enseñanza y la adolescencia. Pero a pesar de su juventud, no es este su único trabajo interpretativo, ya que también participó en la serie Cuestión de sexo, ha protagonizado dos obras de teatro (Diez negritos y Romeo y Julieta), e hizo dos breves papeles en los filmes: Gordos y After. Además, recientemente ha rodado en Mallorca el cortometraje de Javi Pueyo, Te presento a mi familia, que se presentó el mes pasado en la mostra de Santanyí. Pero a pesar de su buen momento personal y profesional, y la popularidad conseguida en poco más de dos años, Oliver Morellón tiene los pies en el suelo y sabe que “la fama es pasajera, y sin trabajo y sacrificio no hay nada que hacer”.
Con 18 años tenía que definir mi futuro y elegir profesión y tuve claro que era actuar lo que me gustaba, de manera que me fui a Madrid a estudiar Arte Dramático.
¿Y en seguida llegó la oportunidad?
La verdad es que tuve mucha suerte, porque aún estoy formándome y ya puedo decir que tengo un poco de experiencia. Con 19 años me ofrecieron un episodio en la serie Cuestión de sexo, y en seguida llegó Física & Química.
En esa serie trabajaste las dos primeras temporadas, ¿qué tal la experiencia?
Magnífica. Ha sido una gran oportunidad para comenzar y para poder conocer ese mundo desde dentro. Ha sido un buen rodaje, que espero que también me sirva para abrirme las puertas profesionales.
¿Quieres continuar haciendo televisión o prefieres el cine y el teatro?
La televisión está muy bien para aprender, y no me cerraré ninguna puerta, pero el teatro y el cine son los medios que más me gustan. Sobretodo el teatro. La televisión es demasiado dependiente de las audiencias y otros condicionantes que nada tienen que ver con el trabajo de la interpretación.
Tu personaje en Física & Química era una especie de “macarra”. Un joven agresivo y marginal. ¿Te sentiste a gusto con el personaje?
Lo más gustoso para un actor es cambiar de registros y disfrutar con todos los que puedas hacer. Cuanto más amplio sea el abanico mejor, y este fue una buena experiencia. Aprendí mucho.
Has intervenido en dos películas recientes: Gordos y After. ¿Cómo valoras la experiencia?
Muy positiva, evidentemente. Además he podido trabajar con profesionales muy reconocidos, como el director Sánchez Arévalo o Guillermo Toledo, con quien compartí escena en After. Siempre se aprende mucho de su experiencia.
¿Te dio algún consejo?
No especialmente, pero es muy generoso y amable, y eso te ayuda a tranquilizarte y hacer mejor tu trabajo. Te da confianza. Sólo observándole ya aprendes.
¿Y tú, te atreverías a dar consejos a aquellos que empiezan?
No soy nadie para dar consejos. Estoy empezando como cualquier otro. Pero lo que sí puedo decir es que salir en la tele o en el cine no significa nada. Te puede llegar ahora o más adelante. Lo que se tiene que hacer es confiar en uno mismo y tener paciencia sin dejar de trabajar.
¿Cómo está el sector de la interpretación? Haz un diagnóstico.
Difícil. Sobretodo porque hay mucho intrusismo. Caras guapas y “famoseo” del mundo rosa que consiguen papeles por el tema de la audiencia, y eso nos dificulta las cosas a los actores. Pero es lo que hay, de manera que no vale quejarse y lo que se tiene que hacer es trabajar.
¿Qué será lo próximo que veremos de Oliver Morellón?
Pues ahora mismo no lo sé. Aún se tiene que emitir una colaboración que hice en la serie La que se avecina, y estoy pendiente de otros proyectos. Pero nada concreto hasta ahora.




