Javier Matesanz
Campechano, simpático, amable y un punto chistoso, Alex de la Iglesia es un tipo accesible y, sobretodo, un auténtico enfermo de cine. No sólo hace película, sino que piensa en ellas continuamente. En verlas, en hacerlas, en premiarlas… Vive en ellas, podría decirse. Por tanto, hablar con él, es hablar de cine. Y desde el FanCine no quisimos desaprovechar la oportunidad que nos brindó su presencia en Mallorca con motivo de la segunda edición del Festival Mallorca Fantástica, que se celebró en Vilafranca de Bonany. Pero antes de empezar aclaremos una cuestión:
En encuentros como este, ¿con quién hablamos, con el director de cine o con el presidente de la Academia Española?
Con Alex. Con un enamorado del cine que trabaja por y para el cine. Soy indisociable de mi trabajo, sea cual sea éste y de en qué momento profesional me encuentre.
¿Pero eres consciente de que puedes acabar de ministro de Cultura?
Jamás.
¿Es compatible el cargo de presidente con la dirección de películas?
Necesariamente, porque de presidir la Academia no se vive, de modo que tengo que seguir trabajando para subsistir. Además, yo sin rodar me muero. No podría vivir. Toda mi vida gira en torno a poner proyectos en marcha. En pensarlos, escribirlos, producirlos y rodarlos. Es lo que quiero hacer siempre.
¿Y qué haces ahora?
Empiezo a rodar “Balada triste de trompeta”. Una historia más bien tragicómica sobre dos payasos.
¿Haces siempre lo que quieres?
Lo intento, pero hago lo que puedo dentro de lo que quiero. Hace años que intento hacer una película bastante grande que se titularía “La marca amarilla”, pero resulta demasiado grande y cara y no tengo las “pelas”, de modo que por ahora he optado por rodar la Trompeta para no quedarme parado.
Pero también has rodado “Plutón verbenero” para la televisión.
Efectivamente. Y estoy muy satisfecho del resultado.
¿Es el fantástico tu género preferido?
Sin duda alguna. Es fantástico, como su nombre indica.
¿Es por este género por el que quieres ser recordado, o por alguno de tus trabajos en concreto?
Yo quisiera que se recordaran mis trabajos en general, no uno en particular. No tengo ambiciones de notoriedad. Quiero hacer y compartir el cine, y que la gente lo disfrute.
Insisto en lo que antes te comentaba. ¿Has llegado a un punto en que puedes tirar adelante casi cualquier proyecto que te apetezca?
No puedo hacer todo lo que imagino, pero lo intento. Es una ley básica para dedicarse a esto si quieres ser tu mismo y aportar algo personal, diferente. Hay que hacer siempre lo que te de la gana. Aquello que todos te dicen que no hagas, que estás loco sólo por pensarlo. Pues eso precisamente es por lo que hay que luchar.
¿Y eso cómo se consigue?
Con insistencia, ilusión y mucha fe en ti mismo y en lo que haces. Pero además, para hacer cine hay que saber pegar y encajar a un tiempo. Hay que levantarse tantas veces como haga falta.
¿Este sería un buen consejo para quienes empiezan?
Sería un consejo cojonudo, porque es la verdad. Las cosas son así.
Mirindas asesinas es un corto mítico del cine español. ¿El mundo del corto es necesario para crear cantera?
Por supuesto. Y es imprescindible que proliferen los autores, las muestras, los festivales, las productoras. Ver como la gente tiene ilusión y disfruta en cada intento es lo que mantiene viva la llama de esta industria.
¿Ha sido un buen año para el cine español?
Se han estrenado magníficas películas.
¿Ahora ha contestado el presidente?
También.
Con Alex. Con un enamorado del cine que trabaja por y para el cine. Soy indisociable de mi trabajo, sea cual sea éste y de en qué momento profesional me encuentre.
¿Pero eres consciente de que puedes acabar de ministro de Cultura?
Jamás.
¿Es compatible el cargo de presidente con la dirección de películas?
Necesariamente, porque de presidir la Academia no se vive, de modo que tengo que seguir trabajando para subsistir. Además, yo sin rodar me muero. No podría vivir. Toda mi vida gira en torno a poner proyectos en marcha. En pensarlos, escribirlos, producirlos y rodarlos. Es lo que quiero hacer siempre.
¿Y qué haces ahora?
Empiezo a rodar “Balada triste de trompeta”. Una historia más bien tragicómica sobre dos payasos.
¿Haces siempre lo que quieres?
Lo intento, pero hago lo que puedo dentro de lo que quiero. Hace años que intento hacer una película bastante grande que se titularía “La marca amarilla”, pero resulta demasiado grande y cara y no tengo las “pelas”, de modo que por ahora he optado por rodar la Trompeta para no quedarme parado.
Pero también has rodado “Plutón verbenero” para la televisión.
Efectivamente. Y estoy muy satisfecho del resultado.
¿Es el fantástico tu género preferido?
Sin duda alguna. Es fantástico, como su nombre indica.
¿Es por este género por el que quieres ser recordado, o por alguno de tus trabajos en concreto?
Yo quisiera que se recordaran mis trabajos en general, no uno en particular. No tengo ambiciones de notoriedad. Quiero hacer y compartir el cine, y que la gente lo disfrute.
Insisto en lo que antes te comentaba. ¿Has llegado a un punto en que puedes tirar adelante casi cualquier proyecto que te apetezca?
No puedo hacer todo lo que imagino, pero lo intento. Es una ley básica para dedicarse a esto si quieres ser tu mismo y aportar algo personal, diferente. Hay que hacer siempre lo que te de la gana. Aquello que todos te dicen que no hagas, que estás loco sólo por pensarlo. Pues eso precisamente es por lo que hay que luchar.
¿Y eso cómo se consigue?
Con insistencia, ilusión y mucha fe en ti mismo y en lo que haces. Pero además, para hacer cine hay que saber pegar y encajar a un tiempo. Hay que levantarse tantas veces como haga falta.
¿Este sería un buen consejo para quienes empiezan?
Sería un consejo cojonudo, porque es la verdad. Las cosas son así.
Mirindas asesinas es un corto mítico del cine español. ¿El mundo del corto es necesario para crear cantera?
Por supuesto. Y es imprescindible que proliferen los autores, las muestras, los festivales, las productoras. Ver como la gente tiene ilusión y disfruta en cada intento es lo que mantiene viva la llama de esta industria.
¿Ha sido un buen año para el cine español?
Se han estrenado magníficas películas.
¿Ahora ha contestado el presidente?
También.





