Núria Martí
Después de estar más de 20 semanas en la cartelera de la Península llegó por fin a Mallorca la cinta Garbo, el espía. El hombre que salvó el mundo, ganadora, entre otros galardones, del Goya al mejor documental en la pasada edición de los premios de la Academia. Su director Edmund Roch pasó por Palma para hablar del film y explicar, por ejemplo, que “lo único que tenia de espía este hombre era lo que había visto en las películas”.
Pero vamos por partes. Juan Pujol García fue un español que durante la Segunda Guerra Mundial se hizo pasar por espía de los alemanes (al final ya con la complicidad de los ingleses) contando todo tipo de mentiras e historias estratégicamente imaginadas. Su gran hazaña fue, durante el desembarco de los aliados en Normandía, hacer creer a las tropas de Hitler que aquello era sólo una maniobra de distracción, que el verdadero ataque se produciría días más tarde en Pas du Calais. “Este hombre tenía una imaginación desbordante”, dijo el director catalán. “Yo desconocía su historia y cuando me llegó a las manos el guión de María Hervera pensé que todo era mentira. Al final optamos por hacer un documental porqué si hubiéramos hecho una película de ficción, aunque hubiéramos dicho que estaba basada en hechos reales, no hubiera sido verosímil”, explicó. La cinta cuenta con las opiniones de investigadores, periodistas, psicólogos, antiguos espías e incluso la familia de Pujol. Huyendo de las “recreaciones ficticias”, el director ha ilustrado el documental con imágenes de películas de espías de la época tales como Nuestro hombre en la Habana, El día más largo o Matahari, entre muchas otras imágenes de archivo. También aparecen fotogramas inéditos de Juan Pujol cuando, en el 40 aniversario del desembarco de Normandía, visitó el lugar de los hechos. El documental reserva también algunas sorpresas para el espectador, que se ve obligado a atar los cabos que Pujol (conocido como Garbo para los ingleses i Arabel para los alemanes) va dejando a lo largo de su existencia. “La vida de este hombre fue un autentico rompecabezas y yo he querido transmitir esta dualidad en el montaje de la película”, dijo el director que, con Isaki Lacuesta i la misma Hervera en el guión, ha tardado más de 5 años en juntar todo el material i producir la película.









