Javier Matesanz
Una declaración de amor cinematográfica, filmada en blanco y negro y muda como lo eran las películas que homenajea, titulada “The artist” y producida con capital francés aun siendo muy, pero que muy americana, es la gran favorita de la 84 edición de los Oscars de Hollywood, que siguen siendo los premios más populares y rentables del séptimo arte y un escaparate de alcance mundial.
Nada menos que diez candidaturas acumula el film de Michel Hazanavicius, incluido el suyo, el de mejor película, el de sus principales intérpretes, el guión - a pesar de ser muda y, por tanto, carecer de diálogos sonoros-, y por supuesto, el de la mejor banda sonora de Ludovic Bource, que emula los clásicos de la época con un gusto y una elegancia formidable. Sólo el perrito protagonista se ha quedado sin nominación. Y desde luego, no porque no la merezca, sino porque no existe tal categoría.
Difícil será batirla, pero de sorpresas está sembrada la ya larga historia de las estatuillas doradas. De modo que conviene no descartar otros títulos muy bien valorados por crítica y público como, y sobretodo, “Los descendientes” de Alenxander Payne, gracias a la cual George Clooney está arrasando en todos los foros, premios o festivales celebrados a lo largo y ancho del planeta. Es él, sin duda, el rival a batir en la categoría de mejor actor. Del mismo modo que Meryl “Margaret Thatcher” Streep lo es en el capítulo femenino. Impresionante su trabajo en “La dama de hierro”. Tanto que podría dejar en la cuneta a una Glenn Cloose prodigiosa en el andrógino papel de “Albert Nodds”. Ya se verá.
Tampoco conviene olvidar que Woody Allen ha firmado su mejor trabajo en años y vuelve a presentar batalla como director y guionista, además de competir en la máxima categoría al mejor film con “Midnight in Paris”. Aunque lo cierto es que sólo su libreto suena como firme candidato. Lo mismo que Scorsese puede dar la sorpresa, pero sólo como mejor director con “La invención de Hugo”, que opta a otros premios pero sin demasiadas opciones.
La representación española tampoco lo tiene fácil. De hecho, Villaronga y su “Pa negre” lo tienen imposible, pues como representantes del cine español no consiguieron clasificarse para esta fase final. Pero sí lo hizo –y van tres- Alberto Iglesias con la música de “El topo”, que de ganar desbancaría nada menos que dos partituras del maestro John Williams (“Tin tin” y “Caballo de batalla”, ambas de Spielberg).
Del mismo modo que compite por el mejor largo de animación “Chico & Rita”. La película de Fernando Trueba y Mariscal, que es una preciosidad, pero que tendrá que vérselas con superproducciones tan brillantes como “Rango”, o tan caras como “El gato con botas” y “Kung Fu Panda 2”. La Pixar, por cierto, ha quedado fuera con su “Cars 2”. Y no es de extrañar.
Pero en cualquier caso todo lo antedicho no pasa de ser una retahíla de pronósticos del todo subjetivos y sin fundamento lógico alguno. Cuestión de gustos y personales convicciones que en nada tienen porqué coincidir con las de los académicos hollywoodienses. Por lo cual no deja de ser una aventurada quiniela personal que a la postre puede no parecerse en nada a la realidad de los resultados definitivos.











